mis hermanas hicieron el mejor juego de manos. no se el nombre, supongo que podría buscarlo. de esos que se hacen cuando uno tiene 10 años, que tienen colores y mensajes abajo de los colores. el de ellas, tiene mensajes de lo más simpáticos como: "te ganas un beso" "te convertís en reina" y "te pintan los labios".
mientras cuento esto chateo con una amiga que recientemente se ha introducido en el mundo de la fotografía y soltó a la luz algunas de sus "producciones". le digo que sus fotos me gustan porque cuentan historias, porque están vivas. soy un poco reacia a las fotos de objetos, de cajas de cigarrillos, de guitarras. quizás porque yo también las saqué alguna vez. me gustan las cosas que yo no puedo lograr. por eso me gustan las fotos de mi amiga. porque al ver el momento, al ver el gesto, el rostro, sin dudarlo sacó la cámara y lo capturó. y yo eso no lo puedo lograr porque dudo mucho. dudo al cruzar la calle y el semáforo está para mí pero no se hace cuanto tiempo, dudo cuando me roban y tengo que perseguir al chorro, dudo cuando mi novia se metió en una pelea callejera y tengo que saltar a defenderla.
la verdad es que soy eso, una dudadora. tengo de alivio que creo que en unas pocas cosas, de lo más ínfimas pero de lo más importantes sé qué decir, y cómo decirlo. en el resto sigo esperando a que mi confianza interior me lleve a poner un pie delante del otro y cruce la calle.

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